miércoles, 16 de julio de 2014

Praga


Llegamos en bus  a la ciudad u en metro al departamento, nos esperaba el de la agencia que nos mostró el departamento un poco extraño ya que tiene dos entrepisos incómodos. Frente a casa hay un mercado de frutas y artesanías que recorrimos y salimos a recorrer el barrio y llegamos hasta el río moldava, volvimos a hacer las compras en el súper y a la salida nos perdimos recorrimos otros barrios de Praga  con las bolsas de la compra.

Cenamos en casa salmón al roquefort viendo el partido de argentina Holanda con mucho sufrimiento pero con final feliz!! 

Segundo día a la mañana nos tomamos el trole 22 y fuimos a la Catedral de San Vito y los Palacios imperiales, el día es lluvioso y fresco y al bajar almorzamos en un boliche próximo a la casa luego fuimos a la plaza vieja y esperando la salida del mecanismo del reloj astronómico nos encontramos con un chico español que organiza junto a otros tour caminando y gratis (con propinas a voluntad). Recorrimos con Pablo un argentino , toda la ciudad vieja con buenos comentarios y buena información.  Cenamos en una pizzería del Corto Maltés, en la que ya había estado en mi anterior estadía hace más de 20 años.

Tercer día a la mañana salimos rumbo al puente de Carlos lo recorrimos y  fuimos haciendo compras y llegamos a la iglesia de nuestra señora de la victoria, donde se encuentra la imagen del niño Jesús de Praga, terminamos almorzando en un restaurante self service que hay al lado de casa hicimos un recorrido por  el centro pero se largó una lluvia importante así que seguimos con las compras y organizamos la picadita para la noche. Los edificios, las cúpulas, el río Moldava y toda la ciudad es preciosa y se respeta la arquitectura y se mantiene el estilo.
El cuarto día salimos a caminar por la parte nueva de la ciudad, recorrimos la avenida principal y llegamos a la plaza Wenceslao, aquí se nota que los negocios son más ostentosos, tipo Recoleta. Seguimos caminando hasta el puente y allí contratamos un tour en un catamarán para hacer un recorrido de una hora por el río Moldava, se observan los puentes y edificios desde otra perspectiva. Volvimos a almorzar al restorante vecino. Hicimos compras. Cocinamos en casa broche te de pollo que terminaron siendo de cerdo. 
Nos encontramos en el tren rumbo a Berlín.

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