jueves, 8 de julio de 2010

Diario Grecia-Istambul 2010

Hoy es jueves 8 de Julio de 2010, comenzamos el viaje al viejo continente, siempre con grandes expectativas, qué nuevas cosas encontraremos, qué vamos a conocer, con quiénes nos vamos a encontrar, qué nuevas historias tejeremos. Para no perder la costumbre, Enrique llega a las corridas y tarde, esta vez parece ser culpa de Gaby. Toda la primera parte del check in , free shop y preembarque salió precioso, pero el avión salió con una hora de demora, nos moríamos de hambre. Finalmente el almuerzo estuvo bastante bien, arroz con pollo, regadito con el primer vino del viaje. Ahora Enrique duerme, todavía no ronca. Voy a ver un capítulo de Lost. La espera en Madrid se hizo larga, estamos cansados y pasados de sueño, tomamos el vuelo a Atenas, los vuelos fueron espléndidos, bus y llegada al hotel sin problemas. Ya es 9 de julio aunque nosotros tenemos los días unidos, nos bañamos salimos a dar una vuelta y a dormir super temprano.
 Sábado 10, nos levantamos muy temprano y luego del desayuno salimos rumbo a la Acrópolis, que podemos decir, es una obra maravillosa, todo lo que recorremos es espectacular, parece mentira pisar y observar la historia. Nos aparecen nombres sacados de los libros y ver obras de más de mil años antes de cristo es alucinante. Caminamos, caminamos, caminamos….. Hace mucho calor, pero tratamos de aprovechar el tiempo, cortamos un rato a la hora de la siesta y seguimos. Atenas es una ciudad muy limpia y pintoresca, como casi todas las viejas ciudades con calles estrechas, curvas y con ligeras pendientes. Salimos a cenar y ver el partido, lamentable, perdió Uruguay.



Domingo 11, recorremos los jardines centrales, similares al Hyde park de Londres o el Retiro de Madrid, a las 10.45 asistimos a la ceremonia del cambio de guardia en el parlamento, todo un espectáculo!!!. Me olvidaba, tenemos los pies llagados y las piernas destrozadas, Enrique con una alergia, que hace que dormir en el mismo cuarto sea como tener un camión de Manliba estacionado al lado, jajja, Que lindo que es compartir el cuarto!!!!. Tomamos el Metro y fuimos al Pireo a buscar los pasajes para mañana ir a Santorini, tratamos de comer pescado, imposible o no lo encontramos o no hay o somos tontos, veremos en las Islas. Cenamos mirando el partido final del mundial Holanda-España, comimos un pescado bastante carito!!!, todos hinchaban por Holanda pero……gano ESPAÑA, Campeón del mundo!!!!!

 Lunes 12, tempranito a las 6 partimos rumbo a Santorini, navegación y llegada a la isla perfecto, luego error de no esperar el bus y llegamos caminando, extenuados, acalorados y molidos a un preciosísimo hotel, no creo que paremos en uno mejor. SANTORINI ES EL PARAISO TERRENAL. Salimos a caminar un rato y comimos una ensalada, porque mi compañero (estará envejeciendo???) está mal de la panza, le curé el empacho, yo mucho no creo pero le dio por las nubes y comenzó a sentirse mejor, creer o reventar.





 Martes 13, nos tomamos un funicular, no nos animamos a explotar a los pobres burros, y nos fuimos al volcán, subir, subir y subir a pleno sol de las 11 y media de la mañana, las vistas maravillosas el volcán una excusa luego una pequeña navegación y media hora de nadar en el Egeo, se amortizaron todas las clases de natación y el disfrute fue mayúsculo. A la vuelta alquilamos un scooter que nos permitió hacer varios recorridos en el resto de la tarde. Primero fuimos a la red beach, , lugar escarpado y de difícil acceso, parece que si las cosas son difíciles valieran más es para pensar porque no aligerar las experiencias, finalmente la playa es preciosa pero pedregosa, espero que no todas sean así. Enrique se mojó los pies en el Egeo. Luego de bañarnos salimos rumbo a Oia, dicen el mejor atardecer del mundo, el atardecer es verdaderamente espectacular, pero lo más impresionante es la cantidad de personas de todas partes del mundo amontonadas para participar del espectáculo, por momentos pensaba es la adoración ecuménica del sol, un brasilero dijo la ONU, las viejas griegas que nos acompañaban y que a pesar de vivir en Atenas era la primera vez que iban a Santorini, unas genias, simpáticas y amorosas, lo mismo el matrimonio Paulista y luego un intercambio agradable con los campeones del mundo, capítulo aparte la yanqui que me dio el asiento mientras su hijo iba a perseguir mujeres. Fuimos a cenar a spaguetis con frutos de mar, buenísimo con un vino de Santorini que se dejaba tomar, pero que permitió que durmiéramos bien por primera vez desde que llegamos.




Miércoles 14 temprano partimos rumbo a las playas negras, resulta raro pero son producto de las rocas volcánicas, ¡¡que difícil entrar al mar con las piedras!!, finalmente me metí con las ojotas, Enrique vuelve a mojarse los pies. Vuelta, almuerzo en la terraza del restaurant Kastro, la vista es una cosa de otro mundo, luego devolución de la moto, salida al puerto en taxi porque no había bus hasta más tarde que la salida del barco, y aquí estamos en el barco, esperando la salida rumbo a Mykonos, si es superior a Santorini no lo voy a poder creer. Enrique duerme, ¿no es raro?. Llegamos a Mykonos, nos estaba esperando el dueño del hotel que nos condujo hasta el mismo, las vistas desde la habitación son fantásticas, directamente dan al Egeo, pero hay mucho viento, por suerte no es frío. Salimos a recorrer un poco el pueblito que es un hermoso laberinto, lleno de negocios de recuerdos y joyerias, ¿quién usará tantas?. Cenamos en una plaza de comidas una variedad de pescados, charlando con el mozo que detestaba a Maradona. Otra vez ocurre en este viaje que la Argentina se asocia inmediatamente con el Diego. Luego que caminamos hasta el hotel que está en un camino sinuoso y con pendientes.




  Jueves 15, temprano recorremos de día el centro de Chora (Mykonos), la pequeña Venecia y los consabidos molinos de viento, luego tomamos un bus y nos vamos a la playa Paradise, el agua cristalina y más cálida que la nuestra pero no caribeña, por supuesto, aquí es más arenosa, pero también hoy hay viento aunque se soporta bien, el ambiente en general es de jóvenes y gays. Almorzamos en la playa y después de tomar sol y yo algún baño marino, retornamos. Después de bañarnos, nos vamos a cenar unas pastas al centro.

  Viernes 16, hoy día de nada, caminamos por el centro, entramos en los negocios, almorzamos, luego tomamos un te frente al mar y nos fuimos a hotel para que nos alcancen al puerto. Hay muchísimo viento, sobre que vinimos una hora antes el barco llegó con retraso, ahora vamos rumbo a Rafina y de ahí a Atenas. Lo que se ve por la ventana del barco es una preciosura, el mar azul transparente, el sol declinando, unos islotes montañosos con grupetes de casas blancas, si esto no es el mediterráneo, dónde está? Enrique vomitando como loco, ya dije que le dio el viejazo, con lo que nos costó la pizza en Mykonos, bueno, para salvarlo un poco, diremos que el barco salta de lo lindo!!!, llegamos a Atenas y nos hospedamos en el Astor, el hotel es muy confortable y está muy bien ubicado cerquita del primero, comemos una pavada porque Enri se tiene que recuperar.

  Sábado 17, desayuno en la terraza del hotel que tiene como marco la acrópolis, NO SE PUEDE CREER!!!!, nos vamos de compras unas bermudas y unas remeras a muy buen precio, luego nos vamos caminando hasta el estadio olímpico, junto con la entrada nos dan una audio guía que nos permite ir recorriendo la historia del edificio, que es imponente de mármol blanco, verdaderamente precioso. Nos vamos a almorzar al parque y luego de un descanso, seguimos caminando por las cercanías de los monumentos para comprar algunos recuerditos. Cenamos en una de las plazas, con fondo de música griega y baile incluido.

  Domingo 18, Vuelo a Istambul, llegada,nos van a buscar y nos llevan al hotel, dejamos las cosas y enseguida salimos a caminar son cerca de las cinco de la tarde, nos dirigimos al puente de Gálata, lo cruzamos (como es domingo y hace calor está todo el mundo en la calle) y vamos a la Torre del Galata, desde allí las vistas de la ciudad, el estrecho del Bósforo y el cuerno de oro son espléndidas, volvemos y entramos, previo quitarnos los zapatos a la Mezquita Azul. Cada desplazamiento es una batalla con los que nos quieren ofrecer comida, son muy simpáticos y se desviven para que entrés en sus locales, lo de entrar es una forma de decir porque la mayoría son afuera, muchos sobre almohadones, cojines para ellos. Hoy comemos cerca de la estación.


  Lunes 19, tempranito partimos rumbo al palacio topkapi, lo recorremos con una audio guía, dicen que es el museo que tiene la mayor riqueza del mundo, es difícil de dudar, ya que se cansa uno de ver diamantes, rubíes, esmeraldas, y oro, oro, oro y más piedras preciosas de todo tipo, tamaño y color, a los hijos “varones” de los sultanes les hacían tres cunas de oro, así que imaginemos la cantidad que hay. No podemos ir a la Agia Sofía porque los lunes está cerrado, nos acercamos al Bósforo de día y de ahí al Gran Bazar, gran culto al consumo hay de todo, mucho, los colores son alucinantes, hay que regatear y pelear los precios, pero los turcos son geniales, tienen buenísima onda, de ahí nos vamos al mercado egipcio, de las especies, aquí es el reino de los olores, miramos todo y nos vamos a tomar un barquito que nos cruza al lado asiático, cuando volvemos vamos nuevamente a la mezquita Azul, parece que nos vamos a hacer musulmanes, jajja. Cenamos sentados con los turcos en unas mesitas al lado del puente del Galata pescado en sándwich con lechuga y cebolla para mí, solo. Gran descubrimiento todas las veces que creímos que íbamos a la mezquita azul, nos metíamos en otra así que queda para mañana la verdadera. .




  Martes 20, partimos con rumbo al Mar Negro, un barco que navega el Bósforo, va parando en unos puertos y nos deja dos horas en las puertas del Mar Negro, pero cuando llegamos llueve y no podemos hacer el ascenso a una loma con un fuerte desde donde se ve mejor, nos quedamos con las ganas, comemos a la orilla del mar, en la mitad de la comida nos atacó un tsunami, a mí no me va a tomar desprevenida, salí rajando!!!, a Enrique le tuvieron que traer la comida de nuevo luego de la pequeña catástrofe, una ola levantó el maderamen del restaurant. Volvemos y nos vamos a la Agia Sofía, verdaderamente monumental uno de los cuatro templos más grandes del mundo, hay unas imágenes hechas con mosaiquitos de oro, preciosos en todo sentido. Vamos a la verdadera Mezquita Azul, nos dan pañuelos para cubrirnos las piernas, los dos, y los hombros yo. Una obra maravillosa. Creo que no puedo encontrar más calificativos, todo es deslumbrante. La calle, las mujeres de negro, tapadas, caminando al lado de hombres y niños vestidos a la occidental, las cúpulas, las torres, el tranvía, la incesante oferta de todo, son espectaculares vendedores, todo lo venden. Volvemos a dar una vuelta por el bazar, cenamos entre cojines, de lo más original, charlando con los turcos.




  Miércoles 21, después de desayunar nos vamos para el lado del gran Bazar, comienza a llover corremos y nos refugiamos allí, damos unas vueltas y terminamos de comprar unas pavadas, volvemos al hotel, a la una nos vienen a buscar para ir al aeropuerto, en este momento nos encontramos volando rumbo a Barcelona para combinar a Madrid, Enrique duerme ¿?..

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