Llegó el día tan esperado, Buenos Aires amaneció fría y soleada y vamos Rita y yo rumbo a Ezeiza sabemos que ya llegaron Adriana , Enrique y Bea y la comitiva que los acompaña Pochi, Santi y Luli y Ana, la despedida va a ser dura pero pasa, todo pasa algunos llantos y pucheros y ya estamos embarcando nos rumbo a Varsovia, con escalas en Madrid y Londres. Hasta aquí fue tanto lo planificado, lo leído lo aprendido que me da la sensación de ir a encontrarme con algo que conozco. Tal vez la influencia de Gabí y su amor a Polonia o el acercamiento a la familia Szczepanski que nos transmitió sus amores a las raíces. La segunda guerra, los ghettos, el comunismo, el pacto de Varsovia, parecen lugares y hechos que uno ya recorrió y sí a través de la literatura y el cine recorrí y disfruté. Tengo en mí las imágenes de kapusinski y el tránsito de su niñez encerrado en su ciudad al reportero que recorrió el mundo y nos regaló sus narraciones y experiencias. El decàlogo de kieslovski con ese edificio ascético en el que transcurren las historias, lo encontraré?
Polonia hayá vamos!!
Los viajes se constituyen en una larga cadena de acontecimientos que van dándole un color especial. En Ezeiza nos dijeron que desde Madrid a Londres, parte de nuestra combinación, Adriana y yo íbamos en un vuelo y Rita, Enrique y Bea en otro, ellos salían una hora antes así que quedamos en esperarnos en el aeropuerto. No voy a contar los detalles pero lo que ocurrió fue que llegamos a aeropuertos diferentes y mientras nosotras creíamos que se habían perdido, o les habían robado o no sé qué más ellos venían en un taxi desde la otra punta de la ciudad, como todo tiene un lado positivo, eso sirvió para que de refilón Beatriz conociera algo de Londres, desde dentro del taxi, Para festejar el reencuentro nos tomamos unos riquísimos chop de Stella Artois. Estamos en el avión rumbo a Varsovia.
Viajar, siempre trae algunos contratiempos, por ejemplo no llegaron las maletas de Adriana y la mía , tercer viaje consecutivo que no llegan las valijas conmigo, será que tengo que viajar despojada, con lo puesto y listo. Veremos cuándo las recuperamos. Llegamos al departamento de Varsovia ,muy bonitos, y salimos a caminar. Frente a nuestro depto está el Palacio de la cultura un gran monumento que Stalin les regaló a los polacos, supongo que para marcar el poder y la ostentación, ya que efectivamente es monumental. Después de dar unas vueltas por un gran centro comercial y la estación central, compramos para hacernos una rica picadita y a dormir, ya que parece un día eteeeeerno.
Polonia hayá vamos!!
Los viajes se constituyen en una larga cadena de acontecimientos que van dándole un color especial. En Ezeiza nos dijeron que desde Madrid a Londres, parte de nuestra combinación, Adriana y yo íbamos en un vuelo y Rita, Enrique y Bea en otro, ellos salían una hora antes así que quedamos en esperarnos en el aeropuerto. No voy a contar los detalles pero lo que ocurrió fue que llegamos a aeropuertos diferentes y mientras nosotras creíamos que se habían perdido, o les habían robado o no sé qué más ellos venían en un taxi desde la otra punta de la ciudad, como todo tiene un lado positivo, eso sirvió para que de refilón Beatriz conociera algo de Londres, desde dentro del taxi, Para festejar el reencuentro nos tomamos unos riquísimos chop de Stella Artois. Estamos en el avión rumbo a Varsovia.
Viajar, siempre trae algunos contratiempos, por ejemplo no llegaron las maletas de Adriana y la mía , tercer viaje consecutivo que no llegan las valijas conmigo, será que tengo que viajar despojada, con lo puesto y listo. Veremos cuándo las recuperamos. Llegamos al departamento de Varsovia ,muy bonitos, y salimos a caminar. Frente a nuestro depto está el Palacio de la cultura un gran monumento que Stalin les regaló a los polacos, supongo que para marcar el poder y la ostentación, ya que efectivamente es monumental. Después de dar unas vueltas por un gran centro comercial y la estación central, compramos para hacernos una rica picadita y a dormir, ya que parece un día eteeeeerno.